jueves, 22 de mayo de 2008

CALICHE SANGRIENTO


Una vez más, vuelvo a Pisagua , este extraño hogar tan lejos de mi hogar, donde paso mis días, mis semanas, mis meses y mis años escarbando en tumbas calcinadas, intentando narrar lo que callan las sombras del pasado.

Y eso fué lo que ví anoche, cuando después de trabajar, me metí en you tube para averiguar si era cierto que algún alma caritativa se había marcado el detallazo de subir "Caliche Sangriento".

Y así es. Está toda ahí. Y me la miré enterita. Qué pedazo de peli.

Es muy extraño, pero muy reconfortante saber que puedes conmoverte y sufrir por la suerte de aquellos a los que te han enseñado a odiar. Y todavía más extraño oír de boca de uno de ellos que la Guerra del Pacífico era una maniobra de los ingleses para adueñarse de los nitratos de la costa.

Esto lo dijo un chileno en la película. Imagínense.

Y la suerte de esos diecisiete hombres se convirtió para mí en una obsesión durante todo el tiempo que duró la película. Hasta me conmoví de emoción durante la escena cuando izan la bandera chilena en un caserío en mitad del desierto y ví a esos pobres tipos muertos de sed y de calor, condenados a llevar 30 kilos de peso en equipo a través de uno de los desiertos más calurosos del mundo presentando armas a una bandera confeccionada a toda prisa.

Será verdad lo que dicen los anarquistas : "Mi pueblo es la humanidad, mi patria es el mundo entero." No es una mala filosofía si te pones a pensarlo.

La película es como un western. Tiene todos los elementos de un western: El desierto, la sed, el duelo final en un pueblo fantasma, caballos y nubes de polvo, la violencia y un enemigo tan sediento, brutal y desesperado como los mismos protagonistas. Incluso los títulos al principio de la película están escritos con el font que usaban en los créditos de las spaghuetti western.

Pero la película es un alegato contra la locura oficializada y sacramentada llamada guerra que desgraciadamente tanto tiene que ver en la construcción de nuestras así llamadas "conciencias nacionales". No en vano fué prohibida en Chile. Estaba demasiado adelantada a su tiempo.

Ver "Caliche Sangriento " fué otro interesantísimo ejercicio de otredad que me convence de la necesidad de seguir trabajando en Pisagua. Otro cantar fué el ver un par de capítulos de la "Patrulla del Desierto", una chorrada donde las haya, una mala copia de "Adiós al Séptimo de Línea", aunque también es gracioso ver cómo se pinta a los bolivianos, que siempre tenemos ese complejo de víctimas, de malos malísimos. abusivos y prepotentes.

Como siempre, todo depende del cristal con que se miren las cosas. Y según parece, es necesario verse en todos los espejos posibles.

Un saludo. Es bueno estar de regreso.

1 comentario:

Trabajos dijo...

Hola, por casualidad tienes o sabes dónde puedo conseguir una copia del dvd restaurado de la película "Caliche Sangriento"?, desde ya gracias